Tras pasar varios días como acompañante de alguien que fue ingresado en un hospital, reconozco que he aprendido más cosas edificantes y aleccionadoras que en cinco años de rutinaria singladura.
En primer lugar, el tratar con personas que se encuentran igual o peor que tú nos hace escapar de la frívola rutina, esa que ha elevado un becerro de oro al éxito y a la belleza corporal. Este éxodo de lo mundano nos une al prójimo en el dolor, pero no con una actitud masoquista, sino de solidaridad, basada en dar y recibir consuelo.
De esta manera, a través de ofrecernos aliento mutuo, con nuestros cuerpos decrépitos y atizados por la enfermedad, logramos sanar nuestras almas; a contrario sensu de aquello a lo que estamos acostumbrados, es decir, a presentarnos como vívidos en lo anímico, como esbeltos en lo corporal y como mediocres en el espíritu. A raíz de esto, uno se…
Autor: Ignacio Crespí de Valldaura
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age) se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…



















