Por Joseph R. Wood
San Pablo estaba preocupado por los gálatas. En su carta, se lamenta:
“Cuando aún no conocíais a Dios, estabais sometidos a los que por naturaleza no son dioses; pero ahora que habéis llegado a conocer a Dios, o más bien, que Dios os ha conocido a vosotros, ¿cómo podéis volver de nuevo a esos débiles y pobres elementos, a los que queréis volver a servir como esclavos? Observáis días, meses, estaciones y años. ¡Temo haber trabajado en vano por vosotros!” (Gál 4,8–11)
La distinción que Pablo subraya es entre no conocer a Dios, conocerlo y luego ser conocido por Él. Esto último exige una atención especial. Pero antes, algunos puntos preliminares.
La expresión “los que por naturaleza no son dioses” llama la atención de cualquiera que haya leído a Aristóteles con detenimiento. El Filósofo, como lo llama santo Tomás, utiliza la frase…
Autor: The Catholic Thing
Mitos sobre el yoga, el budismo y otras prácticas espiritistas que te alejan de Dios
El padre Luzón advierte sobre los posibles peligros y consecuencias de involucrarse en estas prácticas desde una perspectiva cristiana. ¡Continúa leyendo y no te pierdas los detalles sobre los mitos…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…


















