San Bernardo de Claraval (1090–1153), Doctor de la Iglesia y gran reformador del Císter, fue llamado el “Doctor Melifluo” por la dulzura y profundidad de su predicación. Consejero de reyes y pontífices, unió vida contemplativa y acción apostólica. Entre los rasgos más destacados de su espiritualidad se encuentra su ardiente amor a la Santísima Virgen, a quien proclamó Stella Maris, “Estrella del Mar”: guía segura en las tempestades de la vida, intercesora poderosa y consuelo de los fieles.
El 12 de septiembre la Iglesia celebra la memoria del Dulce Nombre de María. En este contexto, resuena con especial fuerza la oración de San Bernardo, que invita a invocar su dulce nombre como luz y esperanza en toda circunstancia. Esta plegaria, transmitida a lo largo de los siglos, sigue siendo fuente de consuelo y confianza para los fieles.
Oración de San Bernardo a la…
Autor: INFOVATICANA
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