Por David Warren
Quizás sea una falta de diplomacia por mi parte, pero mi actitud ante la mayoría de las controversias políticas contemporáneas podría resumirse así: “¡Estás loco!”
Esta expresión implica que no tiene sentido continuar la discusión. Después de todo, el oponente difícilmente admitirá que sufre una enfermedad mental —aunque yo mismo he reconocido que todos, incluido yo, andamos algo trastornados por estos días.
Tal es, de hecho, el estado actual del debate político. No importa con qué tema comencemos, pronto nos vemos discutiendo sobre todo lo que alguna vez se ha debatido en política; y claro, no estamos bien informados sobre todo lo que se ha debatido jamás.
La política se impone incluso en nuestras discusiones más especializadas. La religión, por ejemplo —ya sea cristiana, judía, islámica o Otra— ha quedado reducida a un rincón oscuro…
Autor: The Catholic Thing
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo es un pecado que puede manifestarse de diversas formas y llevarnos por un camino de autodestrucción espiritual. Continúa leyendo este artñiculo para conocer cuales son los pasos que…
Hábitos del Padre Pío que todos los católicos podemos practicar
San Pío de Pietrelcina, más conocido como el Padre Pío, nos deja unos cuantos hábitos espirituales que necesitamos conocer para tener una vida más cercana a Dios. Continúa leyendo este…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…



















