Por David Warren
Quizás sea una falta de diplomacia por mi parte, pero mi actitud ante la mayoría de las controversias políticas contemporáneas podría resumirse así: “¡Estás loco!”
Esta expresión implica que no tiene sentido continuar la discusión. Después de todo, el oponente difícilmente admitirá que sufre una enfermedad mental —aunque yo mismo he reconocido que todos, incluido yo, andamos algo trastornados por estos días.
Tal es, de hecho, el estado actual del debate político. No importa con qué tema comencemos, pronto nos vemos discutiendo sobre todo lo que alguna vez se ha debatido en política; y claro, no estamos bien informados sobre todo lo que se ha debatido jamás.
La política se impone incluso en nuestras discusiones más especializadas. La religión, por ejemplo —ya sea cristiana, judía, islámica o Otra— ha quedado reducida a un rincón oscuro…
Autor: The Catholic Thing
El mundo necesita discípulos católicos contraculturales
¿Qué hay de ti y de mí? ¿Has muerto al pecado? ¿Vives para Dios? ¿Persigues la santidad? ¿Estás rezando íntimamente todos los días? ¿Proclamas el Evangelio? Estas son algunas de…
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…
Existencia de DIOS: 16 Pruebas irrefutables (e innegables)
Recopilación de 16 pruebas empíricas y científicas de la existencia de Dios. ¿Existe Dios? ó ¿Todo ha sido creado por casualidad? La existencia de un Creador es una cuestión que…


















