Por David Warren
Quizás sea una falta de diplomacia por mi parte, pero mi actitud ante la mayoría de las controversias políticas contemporáneas podría resumirse así: “¡Estás loco!”
Esta expresión implica que no tiene sentido continuar la discusión. Después de todo, el oponente difícilmente admitirá que sufre una enfermedad mental —aunque yo mismo he reconocido que todos, incluido yo, andamos algo trastornados por estos días.
Tal es, de hecho, el estado actual del debate político. No importa con qué tema comencemos, pronto nos vemos discutiendo sobre todo lo que alguna vez se ha debatido en política; y claro, no estamos bien informados sobre todo lo que se ha debatido jamás.
La política se impone incluso en nuestras discusiones más especializadas. La religión, por ejemplo —ya sea cristiana, judía, islámica o Otra— ha quedado reducida a un rincón oscuro…
Autor: The Catholic Thing
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…
La ciencia confirma el tipo de sangre que se encuentra en hostias investigadas en milagros eucarísticos
La ciencia lo confirma: se encuentra la misma sangre tipo AB en hostias investigadas en milagros eucarísticos acaecidos en diversos
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…


















