El Evangelio del 4 de noviembre, Lucas 14, 25-33, sitúa a Jesús ante una multitud que lo acompaña. Sus palabras no buscan aumentar seguidores, sino formar discípulos: anteponerlo a todo, cargar con la propia cruz y renunciar a los bienes. En la memoria obligatoria de san Carlos Borromeo, esta exigencia encuentra un rostro concreto: el de un pastor que convirtió sus privilegios en servicio y permaneció junto a su pueblo durante la peste.
Autor: Luis Javier Moxó Soto
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
Milagros Eucarísticos de los últimos años
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No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Holywins, es la alternativa al culto a los demonios que celebramos cada primero de noviembre Tal vez muchos de nosotros hemos celebrado Halloween cuando éramos niños, porque nos parecía divertido…



















