En este 8 de agosto, Jesús se encuentra con un padre que le suplica por su hijo epiléptico, que “muchas veces cae en el fuego y muchas en el agua” (Mt 17, 15). Los discípulos no han logrado ayudar, y el Señor les reprocha su poca fe antes de curar al muchacho. Después les dice: “Si tuvierais fe como un grano de mostaza… nada os sería imposible” (Mt 17, 20). En pleno verano, esa escena parece hablar también de hijos que “caen” en ambientes que queman o arrastran, y de padres que miran la playa con mezcla de alegría y preocupación. La fe pequeña pero real puede transformar también ese lugar.
Autor: Luis Javier Moxó Soto
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…
8 Claves para activar y acercar más fieles a nuestra parroquia
Ahora es cuando se necesita recuperar la vida Espiritual y la Fe, que nos llevará a la felicidad y tranquilidad anhelada. En este artículo te daremos algunas ideas…seguir leyendo
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…


















