Esta mañana, he ido con mis hijos al centro para comprar un nuevo Niño Jesús, después de que el anterior sufriera la trágica suerte que antes o después les llega a todas las imágenes de escayola. Me ha hecho ilusión, porque pocas cosas más navideñas puede haber que marchar de mañana en busca del Niño Jesús recién nacido. Aunque sea en metro y no en camello.
No ha sido fácil, como imaginarán. Conviene que una imagen sea piadosa, ayude a rezar y, como mínimo, no produzca rechazo en quien la ve. No siempre es el caso, por desgracia. Las imágenes modernas del Niño a menudo son horriblemente relamidas, quizá porque, para la mayoría de la gente, ya no son una ayuda para la oración y la fe, sino más bien un adorno decorativo.
Autor: Bruno Moreno
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Holywins, es la alternativa al culto a los demonios que celebramos cada primero de noviembre Tal vez muchos de nosotros hemos celebrado Halloween cuando éramos niños, porque nos parecía divertido…
El cielo es la Plenitud de la comunión con Dios
Aprendamos un poco más sobre la comunión con Dios y cómo nos ayuda a mejorar nuestra vida y, al mismo tiempo, ayuda a mejorar la vida de los demás, porque…
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…


















