La liturgia de la Iglesia no se limita a ordenar celebraciones en el calendario: enseña a mirar el tiempo con ojos redimidos. Por eso su lenguaje no es accesorio, ni meramente funcional; nombrar los días y las estaciones es ya una forma de confesar la fe y de educar el alma. En la liturgia, la palabra no describe simplemente lo que ocurre: revela el tiempo tocado por Cristo.
El Vetus Ordo ofrece una articulación teológica del año litúrgico que no es arbitraria, sino profundamente espiritual, al distinguir dos grandes prolongaciones del misterio: los domingos post Epiphaniam y los domingos post Pentecosten. Ambos son tiempos “después”, pero no del mismo modo; prolongan el misterio bajo luces distintas.
Las Dominicae post Epiphaniam viven aún bajo el resplandor de la manifestación del Verbo hecho carne. La Epifanía no es un recuerdo piadoso ni un episodio clausurado,…
Autor: INFOVATICANA
La Nueva Era, una secta de cuidado
El reiki y la Nueva Era (New Age), se han extendido cada vez más por la sociedad buscando el bienestar físico y mental que producen. Conoce todos los detalles y…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcilla de Fátima fallecida en Lisboa con sólo diez años. Todos conocemos la …
¿Sabes lo que sucede durante la celebración de la misa?
Te presentamos una selección de videos y contenido para que puedas conocer qué pasa mientras asistimos a misa, las cosas que suceden y que no podemos ver con nuestros ojos, pero que no por… seguir leyendo



















