La liturgia de la Iglesia no se limita a ordenar celebraciones en el calendario: enseña a mirar el tiempo con ojos redimidos. Por eso su lenguaje no es accesorio, ni meramente funcional; nombrar los días y las estaciones es ya una forma de confesar la fe y de educar el alma. En la liturgia, la palabra no describe simplemente lo que ocurre: revela el tiempo tocado por Cristo.
El Vetus Ordo ofrece una articulación teológica del año litúrgico que no es arbitraria, sino profundamente espiritual, al distinguir dos grandes prolongaciones del misterio: los domingos post Epiphaniam y los domingos post Pentecosten. Ambos son tiempos “después”, pero no del mismo modo; prolongan el misterio bajo luces distintas.
Las Dominicae post Epiphaniam viven aún bajo el resplandor de la manifestación del Verbo hecho carne. La Epifanía no es un recuerdo piadoso ni un episodio clausurado,…
Autor: INFOVATICANA
La ciencia confirma el tipo de sangre que se encuentra en hostias investigadas en milagros eucarísticos
La ciencia lo confirma: se encuentra la misma sangre tipo AB en hostias investigadas en milagros eucarísticos acaecidos en diversos
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…
Las profecías de León XIII y su exhortación a rezar el rosario
El Papa León XIII escribió en muchas de sus encíclicas, entre ellas una que cumplió 130 años el pasado 22 de septiembre, Octobri mense, la importancia de rezar el Santo Rosario…


















