Entre los tesoros del canto gregoriano, pocos poseen la fuerza teológica, el dramatismo espiritual y la belleza poética del Dies Irae, el himno que durante siglos acompañó la liturgia de difuntos y la reflexión sobre las postrimerías. Su nombre —“Día de la ira”— evoca el juicio final descrito por los profetas y el Apocalipsis, cuando Cristo volverá para juzgar a vivos y muertos.
Una joya de la Edad Media cristiana
El Dies Irae nació en el siglo XIII, atribuido tradicionalmente a Tomás de Celano, discípulo y biógrafo de san Francisco de Asís. En una época de fe ardiente y conciencia viva de la vida eterna, la Iglesia buscaba expresar en el arte y la liturgia la seriedad del juicio divino. Cada estrofa de este poema latino, breve y rítmica, describe con sobriedad y temblor la escena del Juicio: las trompetas que despiertan a los muertos, el libro abierto donde…
Autor: INFOVATICANA
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo es un pecado que puede manifestarse de diversas formas y llevarnos por un camino de autodestrucción espiritual. Continúa leyendo este artñiculo para conocer cuales son los pasos que…
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…



















