Nuestro mundo hedonista, materialista e individualista ha decidido prescindir de Dios a fin de perseguir la efímera felicidad terrenal. De ahí que, después de las apretadas agendas y las prisas características de la semana, la mayor parte de la sociedad, al llegar el fin de semana, busque el tan anhelado descanso, tanto en la gran variedad de entretenimiento fácil y superficial que ofrecen nuestros móviles y pantallas como en la música estruendosa, el aglomeramiento y las extravagancias propias de los estadios deportivos, de algunas plazas y, en especial, de los grandes centros comerciales, nuevos templos del culto al hombre.
Autor: Angélica Barragán
El cielo es la Plenitud de la comunión con Dios
Aprendamos un poco más sobre la comunión con Dios y cómo nos ayuda a mejorar nuestra vida y, al mismo tiempo, ayuda a mejorar la vida de los demás, porque…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….


















