El divorcio es una lacra social que genera mucho dolor, mucho sufrimiento, no solo en los cónyuges divorciados, sino aún más en los hijos (que tienden a volverse problemáticos, sobre todo si les pilla de niños o adolescentes, a fallar en los estudios, a tener conductas alteradas). Genera también mucho sufrimiento en suegros, amigos y, a menudo, también en la economía de los divorciados. El divorcio, básicamente, es un mal. No se puede dejar por ley la puerta abierta a escapar, porque una puerta abierta será casi seguro una puerta usada, más tarde o más temprano. En efecto, la vida es lo bastante larga como para que vengan cansancios, hastíos, tentaciones… que nos interpelan a luchar, no a dejarse vencer por lo fácil y romper de manera irresponsable una familia.
No comprendemos de modo suficiente que casarse es algo muy serio, que hay que pensárselo muy bien, que los…
Autor: Miguel Ángel Irigaray Soto

Continuar leyendo en: www.religionenlibertad.com
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…


















