Llega San Ignacio, o San Francisco, o cualquier otro fundador, y pone en marcha algo nuevo y sorprendente en la Iglesia, y atrae a muchos jóvenes entregados. Su visión causa pasión, llena de ilusión a muchos, suscita generosidad.
Hay algo de caos en su actividad, pero ese caos que forma parte de la vida y la Iglesia, es creativo. Y nace una nueva orden, congregación o carisma, con un mandato y estilo bastante concreto, un estilo concreto de servir a la Iglesia y a Cristo. Y surgen obras, colegios, escuelas, misiones, apostolados…
Cuando muere el fundador
Pero después muere el fundador y se pone al frente el ayudante del fundador o alguien cercano a él. El fundador era una persona con impulso, pero probablemente no era un gran gestor. Le faltaba orden, método, no era muy eficaz llevando cuentas. Para eso tenía a su fiel ayudante. Ahora el ayudante gestor está al…… Continuar leyendo
Autor: Pablo J. Ginés
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Holywins, es la alternativa al culto a los demonios que celebramos cada primero de noviembre Tal vez muchos de nosotros hemos celebrado Halloween cuando éramos niños, porque nos parecía divertido…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…



















