Llega San Ignacio, o San Francisco, o cualquier otro fundador, y pone en marcha algo nuevo y sorprendente en la Iglesia, y atrae a muchos jóvenes entregados. Su visión causa pasión, llena de ilusión a muchos, suscita generosidad.
Hay algo de caos en su actividad, pero ese caos que forma parte de la vida y la Iglesia, es creativo. Y nace una nueva orden, congregación o carisma, con un mandato y estilo bastante concreto, un estilo concreto de servir a la Iglesia y a Cristo. Y surgen obras, colegios, escuelas, misiones, apostolados…
Cuando muere el fundador
Pero después muere el fundador y se pone al frente el ayudante del fundador o alguien cercano a él. El fundador era una persona con impulso, pero probablemente no era un gran gestor. Le faltaba orden, método, no era muy eficaz llevando cuentas. Para eso tenía a su fiel ayudante. Ahora el ayudante gestor está al…… Continuar leyendo
Autor: Pablo J. Ginés
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…
Las profecías de León XIII y su exhortación a rezar el rosario
El Papa León XIII escribió en muchas de sus encíclicas, entre ellas una que cumplió 130 años el pasado 22 de septiembre, Octobri mense, la importancia de rezar el Santo Rosario…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcilla de Fátima fallecida en Lisboa con sólo diez años. Todos conocemos la …



















