Llega San Ignacio, o San Francisco, o cualquier otro fundador, y pone en marcha algo nuevo y sorprendente en la Iglesia, y atrae a muchos jóvenes entregados. Su visión causa pasión, llena de ilusión a muchos, suscita generosidad.
Hay algo de caos en su actividad, pero ese caos que forma parte de la vida y la Iglesia, es creativo. Y nace una nueva orden, congregación o carisma, con un mandato y estilo bastante concreto, un estilo concreto de servir a la Iglesia y a Cristo. Y surgen obras, colegios, escuelas, misiones, apostolados…
Cuando muere el fundador
Pero después muere el fundador y se pone al frente el ayudante del fundador o alguien cercano a él. El fundador era una persona con impulso, pero probablemente no era un gran gestor. Le faltaba orden, método, no era muy eficaz llevando cuentas. Para eso tenía a su fiel ayudante. Ahora el ayudante gestor está al…… Continuar leyendo
Autor: Pablo J. Ginés
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….


















