Debemos aprender a ofendernos con la cabeza alta, con la segura dignidad, no de aquel que se sabe superior, sino de aquel que sabe que ama algo superior, de aquel que en mitad del dolor por la ofensa siente compasión por aquellos que le ofenden, y por eso un minuto después pide a Dios que ellos también puedan sentirse algún día tan ofendidos como él
Autor: Alonso Pinto
Ex ateos que comprobaron que Dios, tiene un plan perfecto para cada uno de nosotros
Muchas veces Dios espera y actúa sobre nosotros a través de terceras personas o sucesos que pueden parecer muy sencillos y no llaman nuestra atención. Y en realidad, su plan…
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….


















