Hablar de intimidad en nuestra época suele reducirse al sexo, a un catálogo de experiencias fisiológicas o a la banalidad de una app de citas. Sin embargo, como recuerda Ulrich L. Lehner, el término proviene del latín intimus, “lo más interior”. Y ahí comienza el escándalo: Dios no se conforma con saludarnos desde el cielo como un vecino educado, sino que reclama entrar hasta la médula de nuestra vida. ¿De veras queremos a un Dios que conoce lo que escondemos incluso de nuestros amigos más cercanos?
Desnudos ante Dios
Los grandes místicos lo supieron bien. Teresa de Ávila o Matilde de Magdeburgo hablaban de un amor sensual con Dios, una desnudez sin máscaras ni disfraces. El Génesis, con su relato de Adán y Eva paseando desnudos en el paraíso, nos ofrece la imagen más brutal: no sólo cuerpos descubiertos, sino corazones sin vergüenza. El pecado introdujo la…
Autor: INFOVATICANA
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…
Los hallazgos científicos que sugieren su autenticidad como reliquia de la Sábana Santa de Turín
Los partidos políticos españoles no quieren a los provida cerca de los abortorios. Les hemos hecho daño y van a por nosotros….seguir leyendo



















