Desde el movimiento llamado Me Too [Yo También], es común que, de vez en cuando, algunas mujeres hagan públicas las acusaciones de acoso, abuso o agresión sexual contra hombres pertenecientes al ámbito del espectáculo, de la política, del deporte y hasta de la alta sociedad. Aun cuando, en algunos casos, los varones acusados pueden alegar la provocación o el consentimiento tácito de algunas féminas que, liberadas de todos los “prejuicios y tabúes sexuales”, están lejos de comportarse como damas, dichas conductas son injustificables. Pues lo cierto es que el hombre debe, por honor y por decencia, comportarse siempre como caballero.
Y ahora que la virtud de la templanza escasea entre muchos varones, bien deberían, si no por prudencia (que tampoco abunda), al menos por su propio interés, mostrar más autocontrol ante la gran posibilidad de que el consentimiento,…
Autor: Angélica Barragán
Cómo afirmar la veracidad de los evangelios
Hay una técnica muy utilizada por los detectives para encontrar información que les ayude a armar el cuadro completo de una escena, es el Soporte Involuntario entre Testigos. Esta técnica…
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…



















