Por Michael Pakaluk
Comencemos con las «Antífonas O». Son siete y concluyen el 23 de diciembre. Luego, con la Nochebuena y la Navidad, suman nueve —una novena—, que es un período de espera, igual en número a los meses del embarazo.
Así, la preparación para la Navidad es como una preparación para el nacimiento.
Está muy bien disertar sobre las Antífonas O, pero para escucharlas in situ es necesario ir a Misa durante esos siete días, o rezar Vísperas. Si se trata de lo primero, y recibimos la Sagrada Comunión, expresamos repetidamente nuestra esperanza de recibir al Señor precisamente recibiendo al Señor.
Si se trata de lo segundo, nos unimos a María en la celebración del niño que crece en su seno, como ella misma hace en su Magnificat.
Además, puesto que no somos pelagianos, y si somos sobrios y estamos convencidos de que por nuestros propios esfuerzos somos…
Autor: The Catholic Thing
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