Cuando has visto varias veces una misma película de suspense, analizas la trama desde una perspectiva distinta y muy enriquecedora. Detectas cantidad de detalles que tienen sentido sólo en la resolución final de la trama. Y con frecuencia detectas pequeñas cosas que, poco a poco, van creciendo y convirtiéndose en grandes problemas. Es lo que coloquialmente llamamos una bola de nieve: un pequeño descuido que, a medida que avanza la película, se convierte en un gran problema.
Es lo que me ha pasado con esta monja carmelita, Sor Belén de la Cruz. Ingresó como carmelita descalza en el Convento de la Virgen de la Sierra, en San Calixto. Una monja fallecida muy joven, con 33 años, trece años después de su entrada en el convento. Un par de años antes de su ingreso en el Carmelo tuve ocasión de conocerla. Era una joven universitaria alegre, deportista, que no le gustaba…
Autor: José Francisco Vaquero
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La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…



















