El sacrificio por otro puede parecer “locura”, pero es una locura noble. Si quien se entrega es Dios, ¿por qué encarnarse y morir de ese modo? La clave —sostiene el texto— está en la libertad humana y en la forma concreta en que Dios salva sin violentarla.
III
Asentada esa verdad sobre la bondad en general del sacrificio por los demás, surgen las más graves objeciones en el caso de Cristo. Si un hombre muere por otro es meritorio, de acuerdo. Pero si es Dios quien lo hace se dirá que es absurdo; y si encima lo efectúa a través del sufrimiento, que es además cruel, repelente y sadomasoquista. ¿Por qué tuvo que realizar esa salvación a través de un procedimiento cruento y escandaloso? ¿No era Dios; no podía evitarnos una referencia tan desoladora como la figura de un crucificado? Si nos creó con una Palabra, ¿por qué no nos redimió con otra sola Palabra,…
Autor: INFOVATICANA
Profecías de la Virgen que se están cumpliendo ahora
Hace siglos, Nuestra Señora del Buen Suceso reveló profecías sobre los siglos XIX y XX que hoy se están cumpliendo con asombrosa exactitud. Cuando se dice que el tiempo de…
Consejos para una llevar una vida Cristiana
Llevar una vida Cristiana que agrade a Nuestro Creador y a Nuestra Madre, no es difícil, y menos aburrida, como muchos pueden creer. Sin embargo, necesita dedicación. No basta con…
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…
















