Cortesía de la edición española de Magníficat
Tres días eternos: por Enrique García Máiquez
El centro exacto de la historia de la humanidad es la pasión de nuestro Señor, su muerte y su resurrección. Para que una semana o incluso menos —porque todo (Todo) pasó en poco más de tres días— abrace por completo las vicisitudes del universo, a pesar de estar concentrado en un fugaz instante del tiempo (la Pascua judía del año 33, aproximadamente) y en un espacio geográfico muy delimitado, en Jerusalén, se tuvieron que dar los máximos extremos. Fue el episodio más terrible de la historia, y el más glorioso. El más bajo. Y el más alto. Nada queda fuera, por tanto, de sus dimensiones.
Resulta esencial entenderlo para que no pensemos que esta Semana Santa es una conmemoración 2024 veces repetida de lo que aconteció hace tantísimos años. Por el contrario, su…
Autor: redaccioninfovaticana
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Holywins, es la alternativa al culto a los demonios que celebramos cada primero de noviembre Tal vez muchos de nosotros hemos celebrado Halloween cuando éramos niños, porque nos parecía divertido…
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…



















