Cortesía de la edición española de Magníficat
Tres días eternos: por Enrique García Máiquez
El centro exacto de la historia de la humanidad es la pasión de nuestro Señor, su muerte y su resurrección. Para que una semana o incluso menos —porque todo (Todo) pasó en poco más de tres días— abrace por completo las vicisitudes del universo, a pesar de estar concentrado en un fugaz instante del tiempo (la Pascua judía del año 33, aproximadamente) y en un espacio geográfico muy delimitado, en Jerusalén, se tuvieron que dar los máximos extremos. Fue el episodio más terrible de la historia, y el más glorioso. El más bajo. Y el más alto. Nada queda fuera, por tanto, de sus dimensiones.
Resulta esencial entenderlo para que no pensemos que esta Semana Santa es una conmemoración 2024 veces repetida de lo que aconteció hace tantísimos años. Por el contrario, su…
Autor: redaccioninfovaticana
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
Informe anual Planned Parenthood USA 2020, indica que asesinó a 383.000 bebés en abortos
Lo llamemos como lo llamemos es un asesinato, un asesinato del que luego se aprovecha todo, sangre, vísceras etc. para diversas industrias. No, nos podemos quejar los humanos del siglo…



















