Decía Philip K. Dick que no se podía equiparar la ciencia ficción a la fantasía, ya que la ciencia ficción es la desfiguración conceptual de algo que ya existe en dirección hacia algo que aún no existe pero que bajo ciertas circunstancias podría hacerse realidad.
El hombre no crea nada, sin embargo, le sobra capacidad para idear monstruos, manufactura de su lado más oscuro. Llegó el día en que el racionalismo le ensoberbeció más de la cuenta y subestimó elementos con los que el buen sentido tiene que contar. Fue entonces cuando se le ocurrió que la técnica le ayudaría poco a poco a apoderarse del mundo y sus designios. Se las compuso para creer que podía llegar a ser todopoderoso y hacer de la finalidad algo abstracto digno de su propia cosecha. Haciendo filosofía y uso del carácter funcional de las cosas, su nueva razón industrial y pretendidamente gnóstica…
Autor: Eduardo Gómez
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…
Encontraron en Dios, la libertad y paz interior que tanto necesitaban
Los mensajes de Dios llegan en el momento menos esperado. Aunque muchas veces, hemos escuchado historias de conversión precedidas por fuertes acontecimientos, como accidentes o enfermedades, también existen conversiones, gracias…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…



















