Posiblemente desde la creación del mundo ha habido tensión entre el reino de Dios y el reino de su enemigo. Hoy encontramos en la liturgia, de una manera u otra, este camino enfrentado entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas. De todas maneras, tengamos presente la oración que Jesús nos enseñó en la que tantas veces repetimos: «Venga a nosotros tu reino», el reino de Dios.
Autor: Monseñor José Ignacio Alemany Grau
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…



















