Esa frase se usa con frecuencia en el día a día y mucho entre los no creyentes, al referirse a Dios. Además, se le intenta dar una pátina de objetividad, de ajustarse a la lógica más elemental. Y acepto que es cierta en muchas ocasiones, en la vida normal, pero ¿la podemos aplicar de forma absoluta a la hora de conocer lo que nos rodea, el universo en su impresionante grandeza y en las verdades definitivas? Mi opinión es que no. Realmente, ¿tiene Dios que aparecerse a todos los humanos para que podamos creer? Nuestros sentidos nos dan una información útil para desenvolvernos en la vida diaria, pero nos proporcionan un conocimiento incompleto y equívoco de la realidad última.
Autor: Mariano Urdiales Viedma
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo es un pecado que puede manifestarse de diversas formas y llevarnos por un camino de autodestrucción espiritual. Continúa leyendo este artñiculo para conocer cuales son los pasos que…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…
Existencia de DIOS: 16 Pruebas irrefutables (e innegables)
Recopilación de 16 pruebas empíricas y científicas de la existencia de Dios. ¿Existe Dios? ¿todo ha sido creado por casualidad? La existencia de un Creador es un tema del que…



















