«Si murieras esta noche, ¿por qué debería Dios dejar que entraras en el cielo?”. Así comienza un examen de conciencia incómodo que Ulrich L. Lehner lanza como un dardo en su libro Dios no mola. La pregunta es tan brutalmente simple como insoportable. Porque la respuesta habitual —esa letanía laica de “soy buena persona, no mato, no robo”— resulta, si se mira de cerca, tan endeble como un castillo de naipes en medio de un vendaval.
El espejismo del “buenismo” moderno
Vivimos convencidos de que basta con acumular buenas intenciones, sonrisas en redes sociales y donaciones ocasionales para “estar del lado correcto de la historia”. Pero, ¿qué hacemos con las sombras que arrastramos? ¿Qué con esa soberbia discreta, esa indiferencia sistemática, ese cálculo mezquino que tiñe nuestras acciones más nobles? Creer que Dios lleva una contabilidad de méritos…
Autor: INFOVATICANA
Profecías de la Virgen que se están cumpliendo ahora
Hace siglos, Nuestra Señora del Buen Suceso reveló profecías sobre los siglos XIX y XX que hoy se están cumpliendo con asombrosa exactitud. Cuando se dice que el tiempo de…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…



















