«Si murieras esta noche, ¿por qué debería Dios dejar que entraras en el cielo?”. Así comienza un examen de conciencia incómodo que Ulrich L. Lehner lanza como un dardo en su libro Dios no mola. La pregunta es tan brutalmente simple como insoportable. Porque la respuesta habitual —esa letanía laica de “soy buena persona, no mato, no robo”— resulta, si se mira de cerca, tan endeble como un castillo de naipes en medio de un vendaval.
El espejismo del “buenismo” moderno
Vivimos convencidos de que basta con acumular buenas intenciones, sonrisas en redes sociales y donaciones ocasionales para “estar del lado correcto de la historia”. Pero, ¿qué hacemos con las sombras que arrastramos? ¿Qué con esa soberbia discreta, esa indiferencia sistemática, ese cálculo mezquino que tiñe nuestras acciones más nobles? Creer que Dios lleva una contabilidad de méritos…
Autor: INFOVATICANA
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…



















