En aquella primera Navidad aparecen unos pastores que fueron los primeros en adorar al Niño y unos magos que posteriormente también fueron a adorarle. Tanto los sin techo como los reyes se postran ante el Niño y le adoran, siendo el adorar postrados la postura más adecuada de la criatura ante el Creador. Todos ellos Le ofrecieron lo que tenían: los pastores, leche y algún cordero, los magos unos presentes de oro, incienso y mirra.
Los evangelios también nos narran que aquella noche hubo cánticos de ángeles en el cielo y que tanto los pastores como los magos se fueron llenos de alegría. Sus dones habían sido aceptados por José y María, que representaban al Rey de los judíos, entrando así, también ellos, a formar parte de ese suceso maravilloso de la Redención.
El filósofo Leonardo Polo afirma que lo más alto (o sublime) de la persona humana es aceptar y que este…
Autor: Domingo Aguilera Pascual
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
Las profecías de León XIII y su exhortación a rezar el rosario
El Papa León XIII escribió en muchas de sus encíclicas, entre ellas una que cumplió 130 años el pasado 22 de septiembre, Octobri mense, la importancia de rezar el Santo Rosario…
Profecías de la Virgen que se están cumpliendo ahora
Hace siglos, Nuestra Señora del Buen Suceso reveló profecías sobre los siglos XIX y XX que hoy se están cumpliendo con asombrosa exactitud. Cuando se dice que el tiempo de…


















