San Emiliano, eremita. 16 de noviembre.
Nació en el siglo VIII en Vannes, Bretaña, de padres pobres, que le pusieron a servir en la casa de un noble de Vannes. Emiliano era un niño muy piadoso y caritativo, por lo que frecuentemente entregaba limosna y pan a los pobres. Un día, cuenta la leyenda, fue atrapado mientras llevaba pan de la casa escondido en sus ropas. Cuando su amo le preguntó qué ocultaba, respondió que sólo eran virutas de madera, dejándolas caer. Es la misma leyenda que se lee de Santa Norburga (14 de septiembre) y otros santos. La otra versión, ya la conocemos, es el llamado «milagro de las rosas«.
Cuando Emiliano llegó a la adolescencia, su amo le echó de casa, sin pagarle lo correspondiente. El jovencito no quiso volver a su casa y como sentía deseos de consagrarse a Cristo, peregrinó a Compostela para fortalecer su vocación, y luego pidió el…
Autor: Ramón Rabre
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