En cualquier comunidad política digna de así llamarse, ni la iglesia está en posesión de decidir sobre los quehaceres de la política, ni el Estado puede dictar la religión y la moral del pueblo. Bajo la escena sacrílega de la ceremonia de los juegos olímpicos parisinos, subyace una vieja cuestión, superada (al parecer) para muchos católicos. Es la cuestión de la separación Iglesia-Estado por mor de una sana laicidad, que, vistos los resultados, es tan sana como la exhortación al consumo de cianuro. No se hace de la Última Cena un alegato a la ideología de género así, sin más. Se hace porque el Dios cristiano aún es el mayor obstáculo para imponer una religión de Estado, formalizada en la deconstrucción antropológica del Génesis.
No bromeaba Hegel cuando decía que la principal aspiración del Estado era ser dios en la tierra, para tal omnipotencia terrenal…
Autor: Eduardo Gómez
Descúbre las apariciones de la Virgen de Medjugorje: Te llevamos hasta ella
La Santísima Virgen María es la persona más importante de toda la creación, y es hora de que reconozcamos su amor. Las apariciones de la Virgen de Medjugorje han sido atacadas durante muchos años por aquellos que se niegan a creer en Ella…seguir leyendo
La ciencia confirma el tipo de sangre que se encuentra en hostias investigadas en milagros eucarísticos
La ciencia lo confirma: se encuentra la misma sangre tipo AB en hostias investigadas en milagros eucarísticos acaecidos en diversos
Profecías de la Virgen que se están cumpliendo ahora
Hace siglos, Nuestra Señora del Buen Suceso reveló profecías sobre los siglos XIX y XX que hoy se están cumpliendo con asombrosa exactitud. Cuando se dice que el tiempo de…


















