La figura de san Juan Berchmans puede parecer discreta frente a otros gigantes de la santidad. No fundó órdenes, no reformó conventos, no sufrió martirio de sangre ni protagonizó gestas extraordinarias. Sin embargo, la Iglesia lo propone como modelo de pureza, obediencia y amor a Dios vivido en lo cotidiano. En tiempos de relatividad moral, su vida sencilla y recta recuerda una verdad: la santidad no exige exhibición, sino fidelidad.
Una infancia marcada por la piedad y el deber
Nacido en 1599 en Diest, Flandes, Juan Berchmans creció en un hogar humilde donde la fe se vivía con naturalidad y firmeza. Desde pequeño mostró un sentido profundo del deber y un amor sincero por la oración. La austeridad de su infancia —marcada por trabajos simples y responsabilidades familiares— fortaleció un carácter dócil pero decidido. Nada extraordinario, salvo la seriedad con la que…
Autor: INFOVATICANA
Mitos sobre el yoga, el budismo y otras prácticas espiritistas que te alejan de Dios
El padre Luzón advierte sobre los posibles peligros y consecuencias de involucrarse en estas prácticas desde una perspectiva cristiana. ¡Continúa leyendo y no te pierdas los detalles sobre los mitos…
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Holywins, es la alternativa al culto a los demonios que celebramos cada primero de noviembre Tal vez muchos de nosotros hemos celebrado Halloween cuando éramos niños, porque nos parecía divertido…
Adoración Perpetua: Qué es y por qué cambiará tu vida
La adoración perpetua o eucarística es un método de oración personal profunda que durante siglos muchos santos han recomendado practicar. Sigue leyendo este artículo para que conozcas más detalles que…



















