… sino sólo Dios?
Así se interrogan los escribas dentro de sí pero bien escandalizados, cuando escuchan a Jesús decirle al paralítico que le han plantado delante sus amigos, con camilla y todo, rompiendo el techo de la casa: Perdonados te son tus pecados.
Tal cual, y sin anestesia. Y, como es natural, flipan en colores; y sin meterse nada. Pero flipan.
Porque, en verdad, estas palabras jamás habían sido pronunciadas por un hombre en este mundo. Jamás. Ni, por supuesto, hombre alguno las había oído en su favor: nunca.
Y no se rasgan las vestiduras, escandalizados una vez más, porque ya no daban a basto con la ropa: se habían quedado sin repuesto hacía mucho; y tampoco era cosa de seguir en esa línea que les salía ya cara…
Pero se dicen muy bien, aunque sin calar en lo que han bordado: Quién es éste que hasta perdona los pecados?
Porque, acobardados…
Autor: José Luis Aberasturi
Cómo afirmar la veracidad de los evangelios
Hay una técnica muy utilizada por los detectives para encontrar información que les ayude a armar el cuadro completo de una escena, es el Soporte Involuntario entre Testigos. Esta técnica…
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Holywins, es la alternativa al culto a los demonios que celebramos cada primero de noviembre Tal vez muchos de nosotros hemos celebrado Halloween cuando éramos niños, porque nos parecía divertido…
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…


















