Hay una máxima pastoral que cualquiera que haya frecuentado parroquias con un mínimo de regularidad puede constatar sin necesidad de estudios sociológicos: allí donde el sacramento de la confesión se ofrece de verdad, la gente acude. Donde hay confesionarios abiertos, luz encendida, horarios claros y disponibilidad real, aparecen filas. Donde no, la confesión desaparece de la vida ordinaria del fiel. No por rechazo explícito, sino por simple evaporación pastoral.
Esta constatación conduce inevitablemente a una cuestión de fondo que rara vez se formula con claridad: si la Iglesia no existe para la salvación de las almas, ¿para qué existe entonces? ¿Puede separarse la adoración de Dios de la redención del hombre? ¿Se hace Cristo presente en los sacramentos por una razón distinta de la de perdonar, sanar y salvar? La pérdida de la conciencia del pecado y de la gracia…
Autor: Miguel Escrivá
Hábitos del Padre Pío que todos los católicos podemos practicar
San Pío de Pietrelcina, más conocido como el Padre Pío, nos deja unos cuantos hábitos espirituales que necesitamos conocer para tener una vida más cercana a Dios. Continúa leyendo este…
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…



















