Hay tragedias que no piden permiso para entrar. Un tren descarrila y, en cuestión de segundos, la vida se parte en dos: el antes y el después. Personas que iban leyendo, pensando en llegar, soñando con lo que vendría, quedan atrapadas en un instante que nadie eligió. Las sirenas, los cuerpos heridos, los nombres pronunciados con temblor… y luego el silencio. En ese silencio, casi siempre, alguien se atreve a decir en voz baja lo que muchos sienten por dentro: ¿Dónde estaba Dios cuando ocurrió esto? No es una acusación pensada; es un lamento que nace del alma.
Autor: Matilde Latorre de Silva
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…
No celebres Halloween, sino quieres rendir a Satán sin saberlo.
Holywins, es la alternativa al culto a los demonios que celebramos cada primero de noviembre Tal vez muchos de nosotros hemos celebrado Halloween cuando éramos niños, porque nos parecía divertido…
Hábitos del Padre Pío que todos los católicos podemos practicar
San Pío de Pietrelcina, más conocido como el Padre Pío, nos deja unos hábitos espirituales que debemos conocer para vivir una vida más cercana a Dios. Continúa leyendo este artículo…



















