Entre las piezas más singulares de la espiritualidad interna del Opus Dei hay una frase que no procede de san Josemaría, sino de su primer sucesor, Álvaro del Portillo. Y no se encuentra en ninguna homilía ni en un texto de gobierno, sino en una carta privada fechada el 30 de junio de 1975, apenas cuatro días después de la muerte del fundador.
En esa carta, que debía servir como testamento de fidelidad para los miembros de la Obra, Del Portillo escribió una súplica que con el tiempo se haría célebre, y que Opuslibros ha rescatado en un reciente artículo firmado por Darian Veltross:
«Y ruego también que si, a lo largo de los siglos, alguno —no ocurrirá, estamos ciertos—, quisiera perversamente corromper ese espíritu que nos ha legado el Padre, o desviar la Obra… que el Señor lo confunda y le impida cometer ese crimen, causar ese daño a la Iglesia y a las…
Autor: Diego Lanzas
Los hallazgos científicos que sugieren su autenticidad como reliquia de la Sábana Santa de Turín
Los partidos políticos españoles no quieren a los provida cerca de los abortorios. Les hemos hecho daño y van a por nosotros….seguir leyendo
5 maneras de oír lo que Dios te está diciendo
Dios siempre nos habla en diferentes momentos y de diferentes maneras. Esa es la premisa básica del libro Discernimiento del difunto Henri Nouwen, sacerdote católico romano, autor de 39 libros y…
Los 18 beneficios de asistir a la Santa Misa
La misa es el encuentro con Dios Nuestro Señor, pero no sólo con Él, también con nuestro interior, haciendo que mejoremos cada día más como personas. Este encuentro con Nuestro…



















