Entre las piezas más singulares de la espiritualidad interna del Opus Dei hay una frase que no procede de san Josemaría, sino de su primer sucesor, Álvaro del Portillo. Y no se encuentra en ninguna homilía ni en un texto de gobierno, sino en una carta privada fechada el 30 de junio de 1975, apenas cuatro días después de la muerte del fundador.
En esa carta, que debía servir como testamento de fidelidad para los miembros de la Obra, Del Portillo escribió una súplica que con el tiempo se haría célebre, y que Opuslibros ha rescatado en un reciente artículo firmado por Darian Veltross:
«Y ruego también que si, a lo largo de los siglos, alguno —no ocurrirá, estamos ciertos—, quisiera perversamente corromper ese espíritu que nos ha legado el Padre, o desviar la Obra… que el Señor lo confunda y le impida cometer ese crimen, causar ese daño a la Iglesia y a las…
Autor: Diego Lanzas
8 Claves para activar y acercar más fieles a nuestra parroquia
Ahora es cuando se necesita recuperar la vida Espiritual y la Fe, que nos llevará a la felicidad y tranquilidad anhelada. En este artículo te daremos algunas ideas…seguir leyendo
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…



















