Job clama a Dios: ¿Dónde estás? ¿A causa de qué me vienen estos males? Es la pregunta del justo ante la tempestad que le sobreviene en la vida. El hombre ante el dolor súplica a Dios, y se acuerda de su Dios en el sufrimiento. Job es un hombre justo. Él se sabe necesitado de Dios. En la riqueza, se supo bendecido por su Creador. Y ante la adversidad vuelve a bendecirle aunque en ocasiones se pregunte: ¿por qué? Pero Dios no deja nunca solo al hombre que sufre. Viene en su auxilio. Pero no calma la tormenta al modo humano, sino de un modo que siempre sorprende y deja al hombre sin una respuesta que pueda satisfacerle. Pero si el hombre como Job sigue confiando en Dios, no tendrá una respuesta al modo que busca, pero en su corazón vendrá la calma y la paz.
La respuesta de Dios ante el dolor de Job no deja de ser sorprendente. Dios se pone ante Job como lo que es. Él es…
Autor: Un camino de fe
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…



















