Quien haya leído con atención la nota simple del inmueble de la calle Lagasca 116 —esquina Diego de León, Madrid— habrá comprendido mejor que con cien comunicados vaticanos por qué Roma puede reformar estatutos, pero no tocar ladrillos. La finca, que no es otra que la sede central del Opus Dei en España, no pertenece ni a la prelatura, ni al prelado, ni a ninguna entidad eclesiástica. Su propietaria es una sociedad anónima llamada Inmobiliaria Urbana Moncloa, S.A., titular del cien por cien de la nuda propiedad desde 1966. Y el uso del edificio, por su parte, corresponde a una fundación civil —Fundación Iniciativas de Acción Social— que disfruta del cien por cien del usufructo por veinte años, desde 2013 hasta 2033, según escritura notarial de Francisco Javier Vigil Quiñones Parga. El edificio figura en el registro como “Edificio de Servicios”, no como…
Autor: Diego Lanzas
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
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Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…



















