Y si el gentilicio no está muy acertado, espero me sepan disculpar, porque es lo de menos.
Las cosas de nuestra vida parroquial muchas veces surgen de la manera más inopinada. Les cuento.
Estamos en Gandullas. Unos minutos antes de la misa aparecen la hermana Irasema y casi detrás la buena de Paquita. Paquita es todo en Gandullas: voluntaria, sacristana, colaboradora. Y es la memoria viva de tradiciones, usos y costumbres.
– Fíjese el mes de mayo. Lo que era. Al llegar el mes de mayo colocábamos la Inmaculada en una mesita junto al altar.
– Eso está hecho. Ahora mismo.
Con la ayuda de las dos, en apenas unos minutos, ahí estaba la Virgen en su altarcito, con un par de candelabros y unas flores a sus pies. Y la hermana Irasema que sugiere más:
Autor: Jorge González Guadalix
Cómo afirmar la veracidad de los evangelios
Hay una técnica muy utilizada por los detectives para encontrar información que les ayude a armar el cuadro completo de una escena, es el Soporte Involuntario entre Testigos. Esta técnica…
La cultura es el camino de la Nueva Evangelización
El objetivo del Papa San Juan Pablo II de involucrar a la cultura en la Nueva Evangelización fue la construcción de una civilización del amor como fuente de libertad y…
8 razones que explican por qué muchos católicos ni evangelizan ni se lo han planteado ni plantearán
Dwight Longenecker es un conocido sacerdote católico con amplia experiencia. Converso al catolicismo su camino hacia la Iglesia fue paulatino pues pasó de pastor fundamentalista protestante a evangélico de tipo carismático, luego…


















