En la llanura de Asís, ciudad de la región italiana de Umbría, se levanta la imponente basílica de Santa María de los Ángeles, coronada por una hermosa cúpula y una estatua dorada de la Virgen. Este templo alberga una pequeña iglesia, la Porciúncula, un lugar muy especial para san Francisco de Asís, donde quiso pasar los últimos días de su vida hasta que le sobrevino la muerte, el 3 de octubre de 1226. Había nacido en 1181 o 1182 y, solamente dos años después de su fallecimiento, fue canonizado en 1228. En 2026 se celebra, pues, el octavo centenario de su tránsito.
El saludo que san Francisco hizo suyo fue: El Señor os dé la paz y quiso que los hermanos menores, sus compañeros y discípulos, fuesen por el mundo como mensajeros de la paz. Francisco dio ejemplo de ello y, así, en 1212 planeó llevar entre los sarracenos su cruzada de paz. Con…
Autor: Guillermo Juan Morado
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