Tal vez, en algún momento de la existencia, los padres podamos encontrarnos frente a una situación que no imaginamos, por más formación que hayamos dado, por más que nuestros hijos conozcan la Teología del Cuerpo, la educación afectivo-sexual católica o los valores que tantas veces repetimos en casa. La vida, con su capacidad desconcertante para irrumpir sin pedir permiso, puede colocar a un hijo o a una hija —todavía dependiente, todavía estudiante, todavía buscando su lugar en el mundo— ante la realidad de un embarazo inesperado. Y entonces, el corazón de una madre se enfrenta a una prueba muy distinta a la teoría: la prueba de amar sin temblores, incluso temblando por dentro.
Autor: Matilde Latorre de Silva
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…
Los beneficios de la oración
“Más que nada, la oración te permite echar un vistazo a tu interior y alinearlo con el corazón de Dios. La oración no es un monólogo en el cual nos…
Articulo Juan Manuel de Prada ‘Un Poco de Paciencia’
Terminábamos nuestro artículo anterior con una observación muy atinada de Concepción Arenal, que nos alertaba sobre los males más pavorosos, que no son los que «las leyes condenan y la…


















