Esta mañana he celebrado misa en el noviciado de las Hijas de María Inmaculada de Buitrago del Lozoya. Al acabar la celebración, una canción a la Virgen: «Yo cantaré al Señor un himno grande…». Me la sabía de mis tiempos del seminario. En cuaresma seguimos cantando «A ti levantos mis ojos» o «Sálvame Virgen María». Cantos de entrada habituales en muchas parroquias y conocidísimos pueden ser «Vienen con alegría», «Qué alegría cuando me dijeron», «Alrededor de tu mesa»… ¿Sabemos de cuándo son? ¿Y el archifamosísimo y requetecantado «Tú has venido a la orilla»?
Nos decía una vez un conocido experto en música litúrgica de la buena, y además catedrático en el Real Conservatorio de Madrid que uno de los criterios para conocer la buena música es que el pueblo de Dios la hiciera suya y cuanto más universalmente, mejor.
Autor: Jorge González Guadalix
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