Esta mañana he celebrado misa en el noviciado de las Hijas de María Inmaculada de Buitrago del Lozoya. Al acabar la celebración, una canción a la Virgen: «Yo cantaré al Señor un himno grande…». Me la sabía de mis tiempos del seminario. En cuaresma seguimos cantando «A ti levantos mis ojos» o «Sálvame Virgen María». Cantos de entrada habituales en muchas parroquias y conocidísimos pueden ser «Vienen con alegría», «Qué alegría cuando me dijeron», «Alrededor de tu mesa»… ¿Sabemos de cuándo son? ¿Y el archifamosísimo y requetecantado «Tú has venido a la orilla»?
Nos decía una vez un conocido experto en música litúrgica de la buena, y además catedrático en el Real Conservatorio de Madrid que uno de los criterios para conocer la buena música es que el pueblo de Dios la hiciera suya y cuanto más universalmente, mejor.
Autor: Jorge González Guadalix
Impresionantes evidencias de la presencia de Dios en el vino y el pan
Desde hace muchos años han ocurrido manifestaciones de Dios en el momento de la eucaristía. Se han desencadenado una serie de fenómenos, en diversos países de todo el mundo que…
El cielo es la Plenitud de la comunión con Dios
Aprendamos un poco más sobre la comunión con Dios y cómo nos ayuda a mejorar nuestra vida y, al mismo tiempo, ayuda a mejorar la vida de los demás, porque…
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…


















