Según la tradición de muchos años ya, tengo el gusto de felicitar las Navidades a los lectores con un villancico casero, compuesto y cantado en familia.
Este año no hemos tenido tiempo para ensayar, así que el canto está más desafinado que de costumbre, pero eso da igual, porque sé por experiencia que los lectores son muy comprensivos con estas cosas y, sobre todo, porque el protagonista estos días es el Niño y no nosotros.
Bueno, los personajes secundarios también importamos. Sobre todo porque, como recuerda el villancico, todo lo que Dios hizo en Navidad lo hizo por mi amor, por el de cada uno de nosotros, en concreto y en particular. Cada uno puede pensar con verdad: Jesús mío, estuviste allí en el establo por mi amor; pasaste frío por mi amor; te hiciste pobre por mi amor, solo por mi amor.
Autor: Bruno Moreno
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