Somos los bienaventurados, los felices, los santos, los que hemos recibido el Espíritu, y podemos clamar a un Dios, que nos ama, y nos está esperando (cf. Gal 4, 6-7). Pero, si realmente, queremos ser los dichosos es necesario mirar a Jesús. Él es el bienaventurado que todo lo ha recibido.
Autor: Belén Sotos
Profecías de la Virgen que se están cumpliendo ahora
Hace siglos, Nuestra Señora del Buen Suceso reveló profecías sobre los siglos XIX y XX que hoy se están cumpliendo con asombrosa exactitud. Cuando se dice que el tiempo de…
La ciencia confirma el tipo de sangre que se encuentra en hostias investigadas en milagros eucarísticos
La ciencia lo confirma: se encuentra la misma sangre tipo AB en hostias investigadas en milagros eucarísticos acaecidos en diversos
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…



















