Pedro negó a Jesús tres veces, y cada “no le conozco” revela la fragilidad humana, el miedo que paraliza y la fidelidad que flaquea. Cada negación muestra que la libertad y la fe pueden vacilar, que el corazón puede temblar y que la valentía puede esconderse, pero la gracia de Dios permanece, silenciosa y paciente, sosteniendo incluso la caída más profunda.
Autor: Matilde Latorre de Silva
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