En su alocución previa al rezo del Ángelus de este domingo 8 de febrero, V Domingo del Tiempo Ordinario, el papa León XIV ofreció una reflexión centrada en las palabras de Cristo sobre el “sal de la tierra” y la “luz del mundo”. Desde la ventana del Palacio Apostólico y ante los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el Pontífice vinculó las Bienaventuranzas con la verdadera alegría cristiana, entendida no como emoción pasajera, sino como fruto de un estilo de vida conforme al Evangelio: pobreza de espíritu, mansedumbre, hambre de justicia, misericordia y paz.
León XIV advirtió del riesgo de perder ese “sabor” evangélico —renunciando a la alegría y a la coherencia cristiana— y recordó que Dios no descarta ni abandona a nadie, incluso cuando la herida interior parece profunda. A la luz del profeta Isaías, subrayó la importancia de gestos concretos…
Autor: INFOVATICANA
¿Cómo rezar cuándo nos abruma las preocupaciones?
Las emociones que acompañan a las crisis son a menudo descritas como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tú alrededor. Por eso, en sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el…
Los 12 pasos que nos llevan a la esclavitud del orgullo, según San Bernardo
El orgullo adopta muchas formas y nos conduce sutilmente hacia la ruina espiritual. Descubre en este artículo los 12 pasos que nos esclavizan al orgullo, tal como los describe San Bernardo….
La Iglesia al fin de los tiempos
Artículo realizado por el Padre Emmanuel André X. El Advenimiento del Juez Supremo Vano es intentar precisar la hora en que tendrá lugar el segundo advenimiento de Nuestro Señor,siendo como es…

















