Por Robert Royal
El fallecido novelista católico estadounidense Walker Percy observó una vez que la visión contemporánea del ser humano es la de un cerebro conectado a un par de «genitales» (el término exacto que utilizó es un poco subido de tono para este sitio). Parece que no hay nada entre medias para nosotros. C. S. Lewis, otro gran escritor cristiano, nos llamó «hombres sin pecho». Otras cosas que antes nos hacían humanos —sabiduría, valentía, autodisciplina, sacrificio, lealtad, y sobre todo el amor (todo su espectro, no solo el sexo)— apenas tienen ya nombre entre nosotros.
La semana pasada, por ejemplo, asistimos a dos dramas cómicos en la capital de la única superpotencia mundial. Naturalmente, involucraban sexo. Abogados argumentaron ante nuestro Tribunal Supremo que las chicas «trans» (es decir, chicos) tienen el «derecho» a jugar en deportes…
Autor: The Catholic Thing
Comulgar en la boca en época de pandemia
Te queremos compartir este artículo del Padre Ángel María Rojas, S.J. escrito en agosto del 2020, donde nos explica cómo comulgar en la boca, sobre todo, en estos tiempos de…
Jacinta Marto, la pastorcita que nos enseña el valor del sacrificio
El 20 de febrero se cumplió el centésimo aniversario de la muerte de Santa Jacinta Marto, la pastorcita de Fátima fallecida en Lisboa con solo diez años. Todos conocemos la…
Cómo afirmar la veracidad de los evangelios
Hay una técnica muy utilizada por los detectives para encontrar información que les ayude a armar el cuadro completo de una escena, es el Soporte Involuntario entre Testigos. Esta técnica…



















