Desde primera hora de la mañana, el propietario de la viña sale a buscar trabajadores. Los encuentra en la plaza y los envía a su campo. Regresa a media mañana, al mediodía, a media tarde y aun cuando ya queda poco día. A todos les formula una pregunta que contiene una delicadeza inesperada: «¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?».
Autor: Luis Javier Moxó Soto
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