Una de las primeras cosas que reclamó León XIV desde el comienzo de su pontificado fue la unidad. Es un empeño no sólo personal sino un requerimiento divino, para “que todos sean uno”, que se plantea como urgente para la vida de la Iglesia y para que los frutos del Concilio Vaticano II se expandan por todos los rincones de la tierra.
Autor: Domingo Aguilera Pascual
¿Cómo ayudar a las Almas de tu familia en el Purgatorio a llegar al Cielo?
“No basta ser santo ante los hombres, sino que hay que serlo delante de Dios. ¡Recen por mí!”. Palabras impactantes del Monseñor Marengo, Obispo de Carrara, a una religiosa de María Auxiliadora…
Misericordia de Dios: Nunca se cansa de perdonarnos
La misericordia de Dios se manifiesta de diversas formas, ya sea a través del apoyo y la consolación de otras personas, del sacramento de la confesión que nos permite liberarnos…
8 Claves para activar y acercar más fieles a nuestra parroquia
Ahora es cuando se necesita recuperar la vida Espiritual y la Fe, que nos llevará a la felicidad y tranquilidad anhelada. En este artículo te daremos algunas ideas…seguir leyendo



















